29-11-2011 Ayer se realizaron los primeros comicios luego de la caída de Mubarak
Los egipcios acudieron ayer a las urnas con la esperanza de que por primera vez su voto sirva para decidir el futuro del país, en unas elecciones legislativas que se desarrollaron con tranquilidad pese a los temores sobre un repunte de la violencia. La incertidumbre de los últimos días, marcada por las protestas para exigir la renuncia de la Junta Militar que dejaron más de 40 muertos, no desanimó a los electores, que depositaron sus papeletas con la ilusión propia de los primerizos.
Estos comicios para elegir el Parlamento son los primeros tras la caída del régimen de Hosni Mubarak, en febrero, y se presentan también como los primeros libres en la historia del país, donde la mayoría de sus 80 millones de habitantes no había ejercido nunca su derecho al voto.
«La votación de hoy es muy diferente respecto a la de otros años porque por primera vez votamos de verdad», aseguró a EFE la joven Fatma Faruk, que se cubría el cabello con el «hiyab» o pañuelo islámico y sufragó por el Partido Libertad y Justicia (PLJ) de los Hermanos Musulmanes, el favorito para ganar los comicios.
De igual manera se expresó Bahat Nagui, que apoya a los liberales Egipcios Libres y que explicó que todos sus conocidos acudieron a las urnas porque ahora votan de «forma democrática», mientras que antes «el resultado estaba 100% decidido».
Infracciones, pero democráticas
Aunque el ambiente en las mesas electorales, vigiladas por la policía y el ejército, era predominantemente pacífico y no se registraron graves problemas de seguridad, la jornada se vio ensombrecida por las infracciones electorales, denunciadas por los partidos políticos y comprobadas por EFE.
El presidente de la Comisión Electoral egipcia, Abdelmoaiz Ibrahim, reconoció irregularidades, entre ellas el reparto de propaganda electoral en los centros de votación, pero aseguró que estas «no afectan al proceso electoral».
Todo comenzó con la apertura tardía de varias mesas, lo que llevó a la Junta Electoral a extender el horario de votación, y continuó con algunas prácticas que recordaron a los comicios de la época de Mubarak, tachados siempre de fraudulentos.
El director de Operaciones del partido Egipcios Libres -el más importante del laico Bloque Egipcio-, Walid Daudi, explicó a EFE que su formación constató «muchísimas irregularidades», entre ellas «la compra de votos y la existencia de papeletas falsas».
Estas infracciones pudieron ser comprobadas por periodistas de EFE, que vieron cómo un hombre entregaba dinero de forma subrepticia a una persona que acaba de depositar sus papeletas en el colegio Samaya del popular barrio cairota de Bulaq.
El secretario general del PLJ, Saad el Katatni, reconoció a EFE que «todos los partidos distribuyeron folletos», aunque destacó que la jornada fue una «fiesta de la democracia» y sentó las bases para la transición en el país.
El Bloque Egipcio, que se mostró «contento por la intensa participación», pidió a las autoridades electorales y a la Junta Militar que «asuman sus responsabilidades para poner fin a las violaciones».
La complejidad del sistema
Estas históricas elecciones, que se prolongarán hasta marzo, se celebran en tres vueltas, y a la primera de ellas, que continúa hoy, están llamados a votar más de 17 millones de egipcios en nueve provincias, entre ellas El Cairo y Alejandría.
Pese al complicado proceso electoral, las infracciones y las dudas de algunos sobre la tutela de los dirigentes castrenses, los egipcios votaron ayer con la ilusión y la esperanza de que la transición de este país logre concretar el propósito democrático de la primavera árabe. (Basado en EFE)
Egipto, bastión de la primavera árabe
29/Nov/2011
El Observador